Hay miles de kilómetros entre Alemania y Australia, 16.500 si se quiere ser preciso (en línea recta desde Fráncfort a Sydney). Es lógico que la gente marque un poco diferente, hay valores diferentes y el estilo de vida es sencillamente distinto. Aquí, al otro lado del mundo, la cultura es completamente distinta. Ya me he acostumbrado a algunas cosas, pero otras siguen siendo nuevas o incluso incomprensibles. Hablemos hoy de las mayores diferencias.
1. Franqueza frente a soltura
Los alemanes suelen comunicarse de forma muy directa y objetiva. Los australianos son mucho más relajados e indirectos y a menudo intentan apaciguar los conflictos con humor o parafraseando. Rara vez se oye un "no" claro.
2. Lidiar con la autoridad
En Alemania existen jerarquías más formales (títulos, cargos, responsabilidades claras). En Australia, los superiores suelen estar "a la altura de los ojos", se les llama por su nombre de pila y las jerarquías desempeñan un papel menor en la vida cotidiana. Las actividades fuera del trabajo, como las visitas al pub cuando se termina de trabajar o las fiestas de Navidad, hacen que la relación laboral con los superiores sea mucho más relajada.
3. Puntualidad
En Alemania, la puntualidad es muy importante y un signo de respeto. En Australia, la puntualidad se considera más relajada: llegar unos minutos tarde suele considerarse completamente normal, sobre todo en el ámbito privado.
4. Mentalidad de trabajo y conciliación
Los alemanes conceden gran importancia a la eficacia, la planificación y la perfección. Los australianos suelen trabajar de forma más pragmática y dan más prioridad al ocio, la playa, el deporte y los contactos sociales. Otra cosa que he observado es que el planteamiento de "encuentra un trabajo y dedícate a ello el resto de tu vida" no está nada extendido en Australia. He conocido a muchos adultos que simplemente han empezado un trabajo completamente distinto a los 40, se han mudado de casa y han vuelto a probar algo nuevo. ¿Por qué? Simplemente porque quieren. Básicamente, "trabajar para vivir" es mucho más importante aquí que "vivir para trabajar".
5. Charlas triviales y apertura social
Los australianos son muy abiertos, amables y hablan rápidamente con extraños (por ejemplo, en el supermercado o en una cafetería). En Alemania, la charla trivial suele parecer superficial o innecesaria y las conversaciones privadas son más lentas. El "Hey how are you?" australiano también es bastante superficial, pero me sigue pareciendo más agradable que cuando todo el mundo va por la calle con los intermitentes puestos. Como residente en Colonia, esta franqueza no era tan nueva para mí jeje, pero aun así siempre es emocionante ver con quién acabas hablando en la siguiente charla trivial.
6. Reglas e improvisación
En Alemania, las normas se cumplen a rajatabla. En Australia, la gente suele adoptar un enfoque más pragmático: si algo "tiene sentido", a veces actúan con flexibilidad, aunque no se ajuste del todo a las normas. El mejor ejemplo son probablemente las obras de construcción. A menudo ha ocurrido que los andamios del tejado eran de todo menos seguros. En Alemania se habría paralizado toda la obra, aquí simplemente decimos "cuidado, no os fiéis de los andamios de aquí".
7. Humor y autoironía
El humor australiano está fuertemente caracterizado por la ironía, el sarcasmo y la autoburla. Los alemanes a veces se toman las frases demasiado al pie de la letra y necesitan un poco de tiempo para entender realmente este humor.
Seré sincero, a veces todavía tengo momentos en los que tengo que tragar saliva. Cuando algunos de mis compañeros de aquí hablan entre ellos y se burlan verbalmente, a veces es realmente extremo, pero saben entre ellos que es sólo una broma. Es decir, mi jefe a menudo me llama "cabrona", pero incluso entonces sé que eso es más bueno que malo, porque confían en que me lo tome a broma.
Bueno, hasta aquí las 7 mayores diferencias culturales entre Alemania y Australia. Seguro que se te ocurren aún más cuando vivas tus propias experiencias aquí.
Buen viaje
Saludos
Jesko






